Metodología de trabajo de Radical Psicología

Toda persona es única. Y responde de forma única a las demandas de su contexto.
Desde una perspectiva conductista radical,
no se utilizan etiquetas morales
ni patologizantes ni se pone el foco
del problema en el individuo:
el comportamiento, problemático o no, es
una relación entre la persona y el sistema
del que forma parte.

«El ser humano actúa sobre el mundo, y lo cambia, y es a la vez cambiado por las consecuencias de sus acciones».

Por eso, la evaluación será siempre individualizada y estará orientada a entender por qué se está manteniendo el problema.

Esto nos permitirá emitir una hipótesis funcional a partir de la cual plantearemos
conjuntamente un plan de trabajo.

Las técnicas y estrategias que usaremos a lo largo de la evaluación y de la intervención
no dependerán del nombre (etiqueta diagnóstica) que se le haya puesto al problema a tratar, sino de las características y necesidades de la persona-en-contexto.

Porque las personas
no somos un diagnóstico.

«El cambio no ocurre por el paso del tiempo, sino por lo que hacemos mientras el tiempo pasa».