Población infantil


La infancia es una etapa vital de rápido desarrollo madurativo. Les niñes aprenden conforme interaccionan con su medio, van adquiriendo nuevas habilidades y destrezas de forma más o menos progresiva.

En muchas ocasiones, los problemas psicológicos que atraviesan están asociados a su desarrollo evolutivo y suelen salir a la luz cuando alguno de los cuidadores principales se percata de que no se ha alcanzado un hito determinado que se espera de ese estadio del desarrollo.

Durante los primeros meses de vida, se detecta si el bebé puede tener problemas a la hora de cubrir sus necesidades básicas: problemas de sueño, de la alimentación, del tono, de la motricidad, etc.

Conforme va creciendo, pueden aparecer problemas relativos al «anclaje» del infante a su contexto: problemas de atención, de la interacción social-relacional, de la articulación del habla y de la comunicación, etc.

Cuando les niñes inician la escolarización, es este nuevo contexto el que precipita que otros problemas sean detectados: problemas del control de esfínteres, problemas específicos del aprendizaje (dislexia, dislalia, discalculia, TEL), problemas de comportamiento, bullying, etc.

Estos son los problemas más frecuentes por los cuales les niñes suelen acudir a realizar intervención psicológica. No obstante, existen otro tipo de problemáticas en población infantil que, si bien no son necesariamente menos frecuentes que las anteriormente referidas, pueden pasar desapercibidas con mayor facilidad porque no generan complicaciones añadidas o interferencias en los principales contextos en los que el infante se desarrolla.

En este caso, hacemos alusión a aquellos problemas de índole emocional, como pudieran ser un estado anímico deprimido o ansioso, problemas de autoestima, aislamiento social, fobias, etc. De especial importancia son también aquellas afectaciones asociadas a haber vivido situaciones de divorcio-separación conflictiva o, más aún, de haber sido víctima directa o indirecta de situaciones de violencia de género.

El equipo de Radical Psicología está específicamente formado y preparado para poder intervenir con todo el abanico de problemáticas mencionadas y en todos sus espectros posibles. Siempre lo haremos desde la especificidad, la rigurosidad y la parsimonia, interviniendo con les niñes, con sus progenitores y con todas aquellas figuras que participen activamente en los contextos principales en los que los infantes se desarrollen.